“Lo que quiero es pasármelo bien, estoy en esto de la interpretación para disfrutar”

Diana Palazón está sentada en un banco al sol en plena Plaza de Oriente en Madrid, respondiendo plácidamente a esta entrevista. En la ficción es Laura, una de las doctoras más jóvenes de la serie Hospital Central. De pronto se dirige a ella una señora del brazo de su marido: “Una pregunta: ¿qué pasó anoche con Vilches? ¿No eres tú la de los médicos? Ay bonita, perdona que te moleste ¿eh?”. Diana sonríe y le contesta brevemente. Esta actriz, que lleva diez años trabajando en el cine, el teatro y la televisión, está acostumbrada a que a veces la gente le confunda con sus personajes...

 

P.-¿Te pasa esto mucho?

R:- Sí, bastante, pero vamos, no me pasa tanto como cuando hacía de Miranda en Al Salir de Clase. La gente me confunde con el personaje, me sigue pasando, un señor al que voy a comprarle siempre me dijo un día: “¿pero tú eres doctora de verdad no?” ¡y eso que me conoce de toda la vida!

 

P.-¿Cuándo termináis de rodar Hospital Central?

R:- Nosotros no paramos hasta noviembre de grabar, tenemos 10 días de vacaciones...  y encima me voy de gira los fines de semana con la obra de teatro El invierno debajo de la mesa, de Roland Topor. El próximo 2 de julio se estrena en San Sebastián. Me apetece mucho, es una paliza pero por otra parte oxigena.

 

P.- Tú ya habías hecho teatro...

R:- Pero hace como tres años que no volvía y estaba esperando el momento en el que me llegara algo que me gustara mucho, como esto. Tengo que hacer el esfuerzo de compaginar el teatro con la serie, pero me encanta. Además conozco a todos los actores, el protagonista es Antonio Zabaluru, mi pareja amorosa de siempre en Hospital Central y hacemos de pareja otra vez en teatro.

 

P.- Hablando de amor ¿qué va a pasar en los próximos capítulos de la serie? Porque te ha salido un nuevo enamorado, ¿no?

R:- Ese chico se queda en la serie, tiene claro que quiere salir conmigo y no va a parar hasta que lo consiga. También este personaje va a hacer de psicólogo, los guionistas están intentando crear este personaje, que no es del hospital, quieren cubrir este tema de la psicología, que siempre está un poco colgado...

 

P.- Interpretas a una doctora, ¿cómo te preparaste el papel?

R:- Pues mira, hay varios factores: primero que la serie está muy preparada, que todas las cosas que salen son reales, es medicina de verdad, no son diagnósticos inventados y tenemos siempre un apoyo en plató, una enfermera o enfermero que nos dice lo que es: los síntomas, cómo tenemos que hacer esto o lo otro, y aparte tengo la suerte de que mi padre es médico, ¡así que si alguna vez tengo dudas le pregunto!

 

P.- Y como paciente, ¿cuándo acudes a la farmacia?

R:- Pues yo jamás voy al médico, sobre todo porque lo tengo en casa y le llamo por teléfono. Fundamentalmente tomo productos homeopáticos, voy a la farmacia a por mi pasta de dientes, mi hilo dental... aunque a veces me salen herpes de los nervios y ahí sí acudo al farmacéutico.

 

P.- ¿Qué te ha costado asimilar más para convertirte en la doctora Laura… ¿la terminología, las operaciones?

R:- Las operaciones sin duda. Las terminologías al fin y al cabo las asimilas, supongo que cuando estudias Medicina también cuesta al principio decir: “ponme 200 de atropina” o “ubuloplatoprastia”, pero después lo incorporas en seguida. Pero lo que más cuesta es operar un trozo de cerdo, hacerlo creíble, y al mismo tiempo además tener una conversación personal con el médico que tienes enfrente, concentrado en las emociones del personaje...

 

P.- ¿El que los personajes de HC conversen acerca de su vida privada en plena mesa de operaciones no es un poco ficticio?

R:- Yo creo que no, es más real de lo que a nosotros nos gustaría creer (se ríe). Hombre, no es tanto cuestión de “ahora te quiero ahora no” como nos pasa en la serie, pero sí que creo que los médicos hablan con cotidianeidad, como algo normal y corriente, me imagino que sí charlan de sus cosas de la vida aunque en momentos de tensión tengan que concentrarse...

 

P.- ¿Qué es lo mejor para ti de tu trabajo?

R:- Hay mucha complicidad entre los actores, llevamos mucho tiempo juntos, ya son tres años. A veces venimos de comer y hacer chistes en la comida y a lo mejor no hay forma de meterte luego en la situación, que es un dramón. Una vez me pusieron una trama en la que tenía que operar a un paciente al que le faltaba la piel de la espalda y me pusieron un trozo de cerdo, con toda su columna vertebral. Tenía que meterle una aguja de 15 cm, me moría del asco cada vez que tenía que hacerlo, pero repetimos tantas veces que luego fue como si nada, se acostumbra uno a todo, ¡eso es lo peor! (Risas).

 

P.-¿Cómo recuerdas tu paso por Al Salir de Clase?

R:- Empezábamos casi todos ahí, éramos todos enanos, veintipocos años, las hormonas a tope, todos jóvenes, con lo divertida que era la serie, yo me lo pasé muy bien, la verdad.

 

P.-Y como espectadora ¿qué tipo de serie te gustaría ver?

R:- Es una pregunta difícil, a mí me gustaría algo mucho más arriesgado, comedia absurda, hay un miedo terrible a que el público no entienda las cosas y yo creo que no es así. Me encantaría hacer una serie fantástica, o de época, veo poca variedad en el panorama español.

 

P.- ¿Tienes algún proyecto de cine?

R:- Mi ilusión es poder hacer mis películas, no como directora, sino juntar a un grupo de gente, hay gente muy buena, con muy buenas ideas, me encantaría unir sus diferentes facetas y poder hacer lo que la imaginación me pida. Yo empecé en cine, ahora lo que me están saliendo son papelitos cortos, que es realmente lo que me apetece hacer. Tengo un par de proyectos, para julio y septiembre, un par de personajes secundarios que me gustan mucho y me lo paso muy bien interpretándolos, que es lo que quiero, pasármelo bien. Estoy en esto de la interpretación para disfrutar

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