«He visto poco «Hospital Central», me pongo al día con capítulos atrasados»
 

La actriz Laura Pamplona se acaba de incorporar a «Hospital Central», en Telecinco. Y lo ha hecho en la piel de Ágata Monasterio, un alto cargo de Sanidad.

 

-¿Cómo es Ágata Monasterio?

-Es una mosca cojonera. Toco las narices a casi todos.

 

-¿Y su relación con el resto de personajes?

-Con los médicos residentes no tengo mucha relación, aunque todo lo que yo diga y haga les afecta. Con quien tengo mucha relación, pero muy mala, es con Dávila. Y sobre Vilches... me siento atraída por él. Intentaré por todos los medios que sea mi aliado.

 

-¿Qué opinión le merecía la serie desde fuera, antes de su llegada?

-La he visto muy poco porque no sigo casi ninguna serie. Me estoy poniendo al día con capítulos atrasados de la pasada temporada. Una vez dentro, estoy encantada: está muy bien hecha.

 

-«Hospital Central», «House», «Anatomía de Grey»... los espectadores tienen muchos médicos entre los que elegir. ¿Qué tiene de especial su serie?

-Tiene los mismos elementos. La diferencia de «Hospital Central» es que tiene a sus espaldas siete años de experiencia, con lo que eso significa: un público muy fiel que ya está encariñado con los personajes.

 

-¿Cree que la audiencia también acabará interesándose por su personaje?

-Yo llego a lo que llego: a romper el orden. El público no me va a querer absolutamente nada porque vengo a destrozar a sus héroes. Intentaré divertirme haciendo de mala.

 

-¿Cuánto hay de Ágata Monasterio en Laura Pamplona?

-No me identifico para nada con el papel.

 

-Al no identificarse, ¿le resulta más complicado este personaje que, por ejemplo, el de Alicia en «Aquí no hay quien viva»?

-Es el tipo de personajes que me cuestan y que me gusta trabajármelos. Ningún papel sale sólo, pero a la Alicia de «Aquí no hay quien viva» la hice muy mía.

 

-¿Cuánto tarda en mirar las cifras de audiencia tras la emisión de cada capítulo?

-No me fijo nada en las audiencias a no ser que la cosa se ponga muy fea. Son respetables para bien y para mal, pero no creo que seas buenísimo cuando te ve mucha gente ni viceversa.

 

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